Aditivo limpiador para el filtro de partículas (DPF)

El aditivo limpiador del filtro de partículas (DPF) es un aditivo de combustible órgano-metálico que actúa como catalizador en la…


El aditivo limpiador del filtro de partículas (DPF) es un aditivo de combustible órgano-metálico que actúa como catalizador en la regeneración del filtro de partículas diesel.

El aditivo – catalizador reduce la temperatura de combustión o quemado del hollín (partículas) retenido por el filtro de partículas y optimiza su combustión, proceso conocido como regeneración del filtro.


Características

Asegura una rápida y completa regeneración del filtro de partículas.

Reduce la temperatura de ignición del hollín retenido en el filtro asegurando su combustión a las temperaturas típicas de funcionamiento normal del vehículo.

Previene la pérdida de rendimiento causado por el bloqueo del filtro de partículas y combustiones incompletas del  hollín.

Reduce la emisión de partículas ayudando al cumplimiento de los límites de emisiones legislados.

Alarga la vida del filtro de partículas.

Es el sistema más económico de reducción de hollín sin tener que realizar cambios en el sistema de combustible.

La regeneración del filtro de partículas es 5-10 veces más rápida y más completa.

Características del producto

No produce emisiones secundarias.

Aditivo totalmente compatible con el uso de aditivos específicos recomendados en algún tipo de vehículo (con depósito específico) para mejorar la regeneración. Ambos productos pueden actuar conjuntamente pudiéndose usar  simultáneamente aunque no son intercambiables.

Se puede utilizar para todos los vehículos diesel con filtros de partículas estándar o retroalimentados.

Aplicaciones del producto

Para todos los vehículos diesel (incluido common rail, motores turbo alimentados), con filtro de partículas estándar o
retroalimentado.

Modo de empleo

Verter el contenido de una botella en el depósito de combustible antes de llenar del depósito.

Una botella (300 mL) trata 40-60 litros de combustible diesel. En general se recomienda el uso regular del aditivo cada 4-5 depósitos.

Para conducción mayoritariamente urbana donde la producción de partículas es alta y las condiciones de regeneración no son propicias, la recomendación de uso es cada 3 depósitos.

Información de su interés

Los vehículos, tanto diesel como gasolina, están sujetos a límites muy estrictos de emisiones o gases nocivos de los humos de escape.

Desde la introducción de Euro 4 el año 2006 (aunque desde el 2000 ya hay fabricantes que los empezaron a montar), los vehículos diesel están equipados con filtros de partículas (DPF) para poder asegurar el cumplimiento de la Legislación de
emisiones (UE).

¿QUE SON LAS PARTÍCULAS?

En un motor ideal e irreal, las partículas emitidas son cero, pero en el funcionamiento normal de un vehículo son frecuentes los regímenes transitorios donde, por ejemplo, la bomba inyectora envía más combustible del necesario en ese momento (aceleraciones bruscas).

El combustible inyectado no se quema totalmente originando partículas u hollín; estas pueden tener dimensiones del orden del micrón.

Las temperaturas con las que trabajan los gases de escape no son suficientes para quemar este gasóleo no quemado, por lo tanto estas partículas se emiten en la descarga de gases de escape.

La cantidad de partículas – carbonilla – hollín emitido está regulado por las Euro (Legislación de emisiones); donde se especifica la cantidad máxima emitida por un vehículo, y esta cantidad es tan baja que el fabricante ha tenido que buscar alternativas de motor mucho más eficiente, como la inyección directa y elementos de tratamiento de los humos de escape para evitar la salida de estos elementos contaminantes; en este caso, para el cumplimiento de esta legislación, la solución más adoptada es el montaje del DPF (filtro de partículas).


EL FILTRO DE PARTÍCULAS

El filtro de partículas es un elemento de paredes porosas, en general de material cerámico, por donde al pasar los gases de escape se retienen las partículas de hollín en los conductos de entrada, mientras que los componentes gaseosos del escape atraviesan sin problema sus paredes para finalmente salir a través del tubo de escape.

Así pues, la función principal del DPF es recoger las partículas u hollín que proviene de los gases producidos tras la combustión del diesel en el motor. Para prevenir el bloqueo del filtro de partículas y por tanto bajos rendimientos de filtro y de motor, el hollín acumulado necesita ser quemado periódicamente, este proceso es conocido como regeneración del filtro.


REGENERACIÓN DEL FILTRO DE PARTÍCULAS

El hollín solamente se puede quemar a altas temperaturas (alrededor los 600ºC) que no son comúnmente alcanzadas en el sistema de escape (aproximadamente 280-­‐300ºC).

En los vehículos modernos la unidad de control genera un ciclo de “limpieza” o regeneración del filtro alcanzando periódicamente elevadas temperaturas modificando la mezcla de combustible y/o el tiempo de combustión. Este ciclo,
sin embargo:

  • aumenta el consumo de combustible
  • causa  temporalmente emisiones más altas
  • solamente da resultado a  altas temperaturas durante un periodo de tiempo extendido, no es suficiente en cortas distancias de conducción (como podría ser conducción urbana).


En efecto, si se hacen sobretodo recorridos urbanos, la producción de partículas es alta y las condiciones de regeneración (alta temperatura de gases durante tiempo extendido) son muy pocas por lo que el filtro se colmata rápidamente.

Si, por contra, la conducción es de largas distancias, el funcionamiento del motor es más regular y la combustión es mejor, las partículas son mínimas y las regeneraciones menos frecuentes y más eficaces.

LA IMPORTÁNCIA DE LA REGENERACIÓN DEL FILTRO

Si el filtro (DPF) no se limpia periódicamente, este va taponándose exponencialmente y terminará bloqueándose llegando a un nivel donde la regeneración no es posible por medidas de seguridad y como resultado el vehículo tendrá más emisiones, rendimiento de motor más bajo y a la larga averías muy costosas. En  el caso del filtro, se deberá sustituir.

Así  pues, la regeneración del filtro es un punto clave para el correcto funcionamiento del vehículo y del control de sus emisiones.

De todas formas su “limpieza” puede variar en función de las marcas de los vehículos, incluso algunos, no solo marcas     sino modelos de coches, utilizan un aditivo específico que se dosifica normalmente en el momento de la regeneración del
filtro y que ayuda de la misma manera a bajar la temperatura de quemado de la carbonilla para una mejor egeneración del  filtro.

Estos productos, recomendados por el fabricante, y que no se usan ni mucho menos en todos los vehículos equipados con filtros de partículas, son totalmente compatibles con el aditivo filtro de partículas IADA no dando problemas e incluso actuando conjuntamente en la regeneración del filtro. No son intercambiables pero si compatibles pudiéndose usar  simultáneamente.

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