Filtro de partículas y aditivos, ¿cuándo se requiere de esta ayuda?

Los sistemas de filtros con aditivos ofrecen una buena respuesta medioambiental y serán tenidos en cuenta para la futura normativa Euro 7.


Las normativas europeas sobre emisiones contaminantes restringen el nivel de gases y partículas expulsadas por los motores y a ese objetivo contribuyen, cuando son requeridos, los aditivos en el filtro de partículas. La evolución de la normativa, desde la Euro 5 hasta la vigente Euro 6d, implica el endurecimiento de las exigencias en materia de emisiones, cosa que ha obligado a una optimización de estos sistemas. En su Blog Ruta 401, LOCTITE explica el papel de los aditivos en el filtro de partículas y da pautas de mantenimiento.

función aditivos en el filtro de partículas

El filtro de partículas, conocido como DPF en las versiones diésel y GPF en gasolina, es un dispositivo del sistema de escape que permite retener las partículas de hollín e incinerarlas mediante una regeneración que se ejecuta cuando el filtro está lleno. Este proceso convierte las partículas contaminantes en gases inocuos. Algunos filtros son autosuficientes pero otros requieren de aditivos para realizar dicho proceso.

A continuación, explicamos cuándo se utilizan estos aditivos y cómo influyen en la regeneración.

Filtro de partículas sin aditivos

Este tipo de filtro se instala cerca del motor, habitualmente detrás del turbocompresor. El recorrido que realizan los gases de escape entre el motor y el filtro de partículas es muy corto, lo cual permite una regeneración más eficiente porque la temperatura de los gases se mantiene suficientemente alta para que se produzca la combustión.

Los filtros de partículas sin aditivos se regeneran de dos modos distintos: activo y pasivo. El modo pasivo se desarrolla al realizar trayectos largos en los que los gases del escape se encuentran a una temperatura suficiente para la regeneración y, por lo tanto, no se necesita de la gestión del motor. En cambio, en el modo activo se requiere de la gestión del motor, que permite incrementar la temperatura de los gases mediante una post-inyección forzada que envía una gran cantidad de combustible sin quemar al escape.

Filtro de partículas con aditivos

En otros vehículos, aunque nunca uno que funciona con gasolina, el filtro de partículas se sitúa más alejado del motor y la distancia que recorren los gases de escape es mayor. Al llegar a una temperatura demasiado baja para que la regeneración sea posible, esto hace que sean necesarios los aditivos del filtro de partículas.

Los aditivos son activadores ferrosos (o de cerina, según el motor y versión del vehículo) que permiten disminuir el punto de ignición de las partículas de hollín en unos 150°C, posibilitando la regeneración aunque la temperatura alcanzada por los gases en el filtro sea menor (unos 500°C).

El aditivo del filtro de partículas se almacena en un pequeño depósito, situado cerca del depósito de combustible, al que se accede por los bajos del vehículo. El sensor de nivel del tanque de combustible manda información de la cantidad contenida a la ECU que, a su vez, solicita la dosificación del aditivo hacia el interior del tanque de combustible (proporción de 1 litro de aditivo cada 2.800 litros de combustible). La capacidad del depósito suele ser de unos 3 litros y, gracias al desarrollo de nuevos aditivos, tiene una vida útil similar a la del filtro de partículas (120.000 km). No obstante, su durabilidad puede variar dependiendo del uso habitual del vehículo.

El hecho de que estos filtros empleen aditivos para regenerar el filtro de partículas no quiere decir que, en ocasiones, no sea necesaria también la post-inyección de combustible por parte del motor. Sin embargo, la gran ventaja de esta tecnología es que las regeneraciones duran menos tiempo y, gracias a ello, se reducen las emisiones.

LOCTITE recuerda que estos aditivos no deben confundirse nunca con el AdBlue, líquido requerido por los sistemas SCR (Selective Catalytic Reduction). Esta tecnología, muy empleada por los fabricantes para cumplir con las restricciones de la Euro 6, permite eliminar a través de una reacción catalítica las emisiones de óxido de nitrógeno.

Consejos de mantenimiento

Cumplir con el plan de mantenimiento del filtro de partículas estipulado por el fabricante es fundamental, especialmente en lo que al aceite de motor se refiere. Deben emplearse aceites recomendados por la marca, bajos en cenizas, fósforo y azufre, preparados para asumir la suciedad restante de las post-inyecciones.

Del mismo modo, se debe atender a la solicitud del vehículo cuando avise de la necesidad de recargar el aditivo del filtro de partículas. Salvo desajustes por los motivos anteriormente citados, en este mismo mantenimiento debe sustituirse el filtro de partículas, que en cada regeneración va acumulando residuos del aditivo hasta que se satura y pierde efectividad.

Por último, señalar que bajo ningún concepto (salvo que el fabricante así lo estipule) se debe añadir al combustible otro tipo de aditivos que no sean los indicados, ya que podrían ser incompatibles con el aditivo del filtro de partículas y provocar averías o la ineficacia del sistema.

 

loctite

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