Fina Romero (T.T.A.): “Formar al mecánico joven es nuestra mejor garantía para seguir siendo un referente en la reparación de vehículos clásicos”

¿Cuándo un vehículo adquiere la condición de clásico? ¿Son todos los clásicos iguales? ¿Por qué hablar de T.T.A. es hablar de la mejor respuesta ante cualquier necesidad en automóviles clásicos que montan cambio ZF? El calendario otoñal presenta diversas ferias enfocadas al vehículo clásico y de ello hemos querido hablar con Fina Romero, Gerente de Técnicas en Transmisiones Automáticas (T.T.A.)


Fina Romero T.T.A. vehículo clásico

Gerard Compte | Barcelona

¿Qué entendemos por vehículo clásico? ¿De qué depende?

Si disponemos de los datos de fabricación del coche, será un vehículo clásico aquél que tenga una antigüedad de más de 25 años. Si no disponemos de la fecha de su primera fabricación, entonces la referencia temporal para saber si un coche entra o no en la categoría de clásico se establecerá mediante la fecha del último modelo salido de fábrica. Y en caso de no constar datos de fabricación, habrá que recurrir a la fecha de matriculación.

¿Existen diferencias dentro de la condición de clásico?

Por supuesto. Podemos hacer una división entre automóviles posguerra, preguerra y ya mucho más atrás, los llamados históricos. En el caso de los últimos, es necesaria la certificación de órgano que otorgue validez oficial al carácter histórico del vehículo.

La condición de vehículo clásico la otorga la edad, el baremo de los más de 25 años se aplica indistintamente. No obstante, hay que tener en cuenta el ranking de cotización de mercado, pues existen vehículos mucho más buscados que otros, principalmente debido a la escasez de unidades fabricadas para ese modelo. Estamos hablando de los vehículos históricos, cuya cotización es mucho más elevada respecto a los meramente antiguos.

¿Por ejemplo?

No es lo mismo hablar de un Seat 127 que de un Mercedes-Benz SL Pagoda. Comparten la categoría de clásico, pero uno es antiguo mientras que el otro alcanza la categoría de clásico. La fabricación de ese Mercedes en particular se limitó a un número muy concreto de unidades, y eso le otorga un posicionamiento mucho más exclusivo y valorado en el mercado.

¿Qué particularidad más destacable puede presentar un vehículo clásico respecto a los vehículos que no entran en este grupo?

Existe un aspecto fundamental: la electrónica y la incorporación del conector OBD (Diagnóstico A Bordo) a los vehículos de gasolina a principios de los años noventa (mediados de los ochenta en Estados Unidos), con el objetivo claro de controlar las emisiones de gases.

La tecnología incorporada a los vehículos, desde el paso de la carburación a la inyección y todos los avances tecnológicos que vemos en la actualidad, son elementos evolutivos propios del sector automoción. Pero lo que realmente diferencia a un clásico de uno que no lo es, aquello que seguro no encontraremos en ningún clásico, es la presencia de la electrónica. En este sentido, se puede decir que la incorporación del OBD marca un antes y un después.

¿Y qué diferencia a los vehículos clásicos de los que no lo son en su paso por el taller?

Los vehículos clásicos, en ausencia de tecnología, concentran la mayor parte de sus reparaciones en aspectos mecánicos y en la chapa. Eso conlleva una manera distinta de entender el mundo de la reparación y, en mi opinión, da una fuerte relevancia a aquellos talleres especializados en los vehículos clásicos.

Coincidimos plenamente en la importancia de la especialización en un campo como el de la automoción. ¿Nos puedes extender esta reflexión?

Al hablar de clásicos, hablamos de una concepción de vehículo de hace muchos años. Conceptos como detectar los síntomas de una avería o acertar en el diagnóstico (sin máquinas, todo oídos, sabiduría y experiencia) eran prácticamente un arte y configuraban al mecánico profesional de entonces.

Pero el mecánico de antes ha ido dejando paso a los profesionales actuales, los cuales no cuentan con ese bagaje debido a que es un conocimiento de aplicación muy concreta y limitada. No hablamos de una demanda del día a día del taller, sino que es algo que hay que querer estudiarlo y conocerlo para prolongar así la vigencia de estos conocimientos.

Entendemos que aquí es donde entra en juego T.T.A.

Exacto. En T.T.A. queremos continuar con la línea actual y seguir siendo referentes en la reparación del vehículo clásico. Creemos que es fundamental mantener vivos los conocimientos que la empresa tiene adquiridos de la mano de su fundador, Vicente González, y ya los estamos transmitiendo a todo nuestro personal de jóvenes profesionales antes de que ya no sea posible hacerlo.

¿Qué cobertura ofrece T.T.A. al taller en la reparación de vehículos clásicos?

Como servicio oficial de ZF, ofrecemos un amplio catálogo de Recambios Originales para todos aquellos vehículos que en su día salieron al mercado con una caja de cambios ZF. ¿Cómo? Gracias a ZF Tradition, el departamento de Grupo ZF dedicado en exclusiva a los vehículos clásicos y del cual ostentamos toda su distribución a nivel de España. Además, Sachs es la marca de ZF especializada en embragues y gracias a su apoyo completamos una propuesta integral que contempla tanto cambios como embragues.

El programa ZF Tradition nos suministra componentes y piezas refabricadas, es decir, que han sido vueltas a fabricar y no reconstruidas. Se trata de una línea de montaje independiente que realiza, entre otros, cajas de cambio nuevas (mejoradas en algunos aspectos, pero como las originales) y todo tipo de variaciones.

¿Qué es una variación?

Mejoras introducidas en el componente, si tenemos el conocimiento de que lo original no dio el mejor resultado o no se adapta de la manera más satisfactoria a las condiciones actuales. Por ejemplo, si un modelo salió con un motor de cuatro marchas y eso derivó en problemas de desarrollo del cambio, la nueva variación refabricada en la actualidad introduce una quinta marcha.

¿De qué manera están las instalaciones de T.T.A. adaptadas a este tipo de recambios?

En nuestros talleres tenemos una sección de mecanizado para elementos manuales y contamos con equipamiento de taller de la época, como bancos de pruebas de bombas inyectoras para poder calarlas, tornos antiguos para realizar mecanizaciones a la antigua usanza, o fresadoras manuales.

Se trata de poder trabajar e incluso realizar piezas vinculadas al cambio y al embrague que ya no se están fabricando y cuya localización en el mercado resulta muy difícil.

¿Se puede mantener un negocio reparador dependiendo exclusivamente del clásico?

Es prácticamente imposible vivir únicamente de la reparación del vehículo clásico, se trata de un campo muy pasional y reducido que quienes lo tocamos lo hacemos al tiempo que nos dedicamos a otras especialidades de la reparación.

Sí sería posible sacar adelante un negocio dedicado a los clásicos si se planteara como un concepto más integral, incorporando elementos como la restauración de automóviles. En Europa existen varias empresas restauradoras de prestigio, fruto de una mayor cultura por el automóvil y de su esfuerzo en realizar esa transferencia de conocimiento de los profesionales más veteranos a las nuevas generaciones.

En el mercado encontramos todo tipo de propuestas, desde clásicos a los que se les ha insertado tecnología actual hasta réplicas al milímetro de vehículos clásicos. ¿Qué opinión te merecen?

Todo el respeto del mundo, aunque no puedan ni deban ser llamados vehículos clásicos. En mi opinión, el clásico es un vehículo original de la época en que esa marca fabricó ese modelo. Y si ha sido restaurado, el proceso debe haber sido conforme a la época en que circuló. Por ejemplo, si la pintura original era de un color determinado, ese color es el que debe aplicarse de nuevo, y a poder ser con los métodos de fabricación de pintura de entonces; o si las llantas originales eran de madera, las del clásico que circule o se exponga en ferias en el 2017 también deben serlo. Se trata de dejar al coche como cuando salió de fábrica, y en ese proceso cada detalle cuenta.

Cerremos la entrevista hablando de ellos, los clásicos de verdad. ¿Qué mercado tienen? ¿Cuál es su futuro?

Sin poder aportar cifras exactas, sí puedo asegurar que se trata de un mercado existente y lo suficientemente interesante como para impulsar su fomento.

El vehículo clásico tiene un componente emocional y sentimental muy difícil de calcular, pero además también entra en juego el factor monetario. Mucha gente adinerada, más allá del culto al automóvil, los considera inversiones que poder rentabilizar a la larga. El del vehículo clásico es un auténtico mundo financiero en el que quien goza de la tipificación de su clásico, la gestiona y mueve en el mercado como si de una obra de arte se tratara. ¿O no son algunos automóviles una verdadera obra de arte?

 

Más información en www.ttasl.com

 

 

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