Ocho componentes a revisión antes de las vacaciones

El calor de estas fechas hace que los componentes mecánicos se resientan en su estructura y rendimiento, incrementándose las averías.


La iniciativa ‘Elige calidad, elige confianza’ recuerda que es indispensable para los automovilistas realizar una revisión antes de las vacaciones de verano. Y es que el calor hace que los componentes mecánicos se resientan en su estructura y rendimiento, incrementándose las averías. Una situación que se ve agravada por el envejecimiento del parque y la falta de mantenimiento.

revisión antes de las vacaciones

¿Qué elementos del vehículo deben recibir especial atención en la puesta a punto pre-verano? Toma nota:

Aire acondicionado

Las altas temperaturas favorecen el cansancio y la falta de atención al volante. Por eso, es primordial que el sistema de climatización funcione perfectamente. Además, tras los meses de invierno y la poca actividad del aire acondicionado, es posible que al principio presente problemas.

Filtro de habitáculo

Es probable que el filtro del habitáculo esté obstruido por la humedad del invierno y el polvo y el polen de la primavera. Por eso, y dado el escaso coste de este componente, el mejor consejo es su sustitución.

El aire que pasa a través del filtro sirve también para refrigerar el motor del ventilador del habitáculo. Si el filtro está obstruido, necesitará forzar más la entrada de aire del exterior, se incrementará la velocidad en el ventilador y se requerirá un mayor consumo para refrigerar el habitáculo. Un filtro sucio pude provocar, además, malos olores y el empañamiento de los cristales.

Neumáticos

Es importante comprobar el estado de los neumáticos antes de comenzar el viaje. En verano se incrementan los pinchazos y reventones debido a las altas temperaturas y el rozamiento con el asfalto. Para evitar estos imprevistos, comprobar que tienen la presión correcta y que su dibujo supera los 1,6 mm como mínimo.

Niveles de líquidos

Asegurarse de que todos los niveles de líquido están correctos:

  • Aceite: Debe renovarse cada 10.000 km y si el cambio está cerca, siempre mejor antes de un viaje largo.
  • Líquido de frenos: su composición hace que absorba mucha agua y eso, con el tiempo, le hace bajar su rendimiento. Por eso, es necesario reemplazarlo cada dos años o incluso antes, para evitar que hierva y comprometer la seguridad.
  • Gas refrigerante: la pérdida natural del gas refrigerante puede hacer que se pierda potencia de refrigeración y poner en peligro el compresor.
  • Líquido limpiaparabrisas: comprobar también el nivel del líquido limpiaparabrisas para asegurar la máxima visibilidad.

Correa de distribución

Es un componente clave en el funcionamiento del motor y si se encuentra en mal estado puede averiar múltiples piezas. Además, puede producir fallos en la combustión y aumentar el consumo de combustible hasta un 20%.

Frenos

Este sistema sufre mucho con el calor, ya que las pastillas actúan por fricción y se someten a temperaturas muy elevadas. Tanto es así, que los discos pueden llegar a combarse por el alto componente calorífico generado por la presión y el rozamiento de las pastillas o la temperatura exterior. Algo que, por supuesto, afecta a la calidad de la frenada.

Amortiguadores

Son uno de los elementos de suspensión más importantes y su degradación produce una disminución de la estabilidad del coche. Deben cambiarse cada cuatro años o tras 50.000-60.000 kilómetros.

Batería

Durante todo el año, la batería es uno de los componentes que más suele fallar por estar completamente descargada. Antes de los viajes, resulta necesario comprobar el nivel de carga.

 

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