Decálogo de Road House para un buen mantenimiento de los frenos

Cada año, un millón de conductores que acuden al taller instalan pastillas de freno de la especialista en componentes de fricción.


Si se preguntara a los conductores cuál es el elemento más importante de seguridad en sus vehículos, muchos de ellos seguramente contestarían que los frenos. Este sistema está sometido a un constante desgaste lo que, sumado a su importantísima misión de detener el vehículo a tiempo, hace esencial que reciba un mantenimiento adecuado. Por ello, desde Road House han elaborado un decálogo para el mantenimiento de los frenos del vehículo y una conducción segura.

Decálogo de Road House para buen mantenimiento de los frenos

Decálogo Road House

  1. Cada conductor y cada coche son diferentes: la manera de conducir también influye en el desgaste de los componentes del freno. Los conductores que someten al coche a un mayor esfuerzo de frenado (trayectos montañosos o con carga) deben realizar revisiones de los frenos con mayor frecuencia.
  2. No abusar del freno y reducir velocidad con las marchas: de esta manera, se calentarán menos y durarán más en buen estado. Esta maniobra se puede realizar en puertos de montaña largos, evitando su sobrecalentamiento.
  3. Atención e interpretación a las señales del vehículo: por ejemplo, a las señales de desgaste de frenos o al notar que el pedal está esponjoso o se va hasta el fondo.
  4. Sensación de vibración: si al pisar el freno se nota una vibración, conviene acudir al taller para saber si pastillas y discos están en buenas condiciones.
  5. Necesidad de pisar hasta el fondo: si para frenar con normalidad hay que pisar el pedal hasta el fondo, seguramente las pastillas o los discos estén dañados. Lo mejor, también en este supuesto, es acudir al taller inmediatamente porque es posible que existan otras causas, como grasa o líquido de frenos en las pastillas.
  6. Pedal hundido: si al pisar el pedal del freno se hunde, puede haber una fuga en el circuito o que las pastillas estén ya muy desgastadas.
  7. Ruido molesto: un ruido chirriante puede ser motivo de que las pastillas sean nuevas o de que algo no vaya bien en el sistema de frenos. Es otro de los motivos para llevar el coche al taller.
  8. Control periódico: cada vez que se lleve el coche al taller, una revisión del sistema de frenado nunca estará de más. Además, conviene no superar nunca los 20.000 km sin revisarlo.
  9. Confianza en los profesionales: recibir asesoramiento del taller es el mejor elemento de seguridad para cualquier sistema de frenado.
  10. Piezas seguras: conviene asegurarse de que los recambios utilizados cumplen con las normativas vigentes para garantizar una reparación segura y de calidad.

Además, desde la especialista en fricción recuerdan que las cajas de las pastillas de freno deben ir marcadas con el número de homologación ECE-R90 que asegura que cumplen con las normativas obligatorias de seguridad. Este número tiene que ir también marcado en la superficie de la propia pastilla de freno; si no existe, significa que el material empleado en su fabricación no cumple con la normativa.

 

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