ZF Aftermarket amplía la gama de amortiguadores CDC de Sachs

La reparación de suspensiones electrónicas más complejas permiten al taller demostrar sus aptitudes y diferenciarse de la competencia.


La tecnología de amortiguación adaptable Continuous Damping Control (CDC) es uno de los sistemas de chasis electrónicos más utilizados en los coches. Para ayudar a los talleres en su trabajo diario, ZF Aftermarket ha acometido una ampliación de su oferta en amortiguadores CDC de repuesto de su marca Sachs. La extensión de la gama afecta tanto a automóviles medianos y compactos como a vehículos de gama alta, y supone una excelente oportunidad para los talleres debido a que actualmente no existen piezas de recambio de baja calidad en el Aftermarket.

ZF Aftermarket amplía gama amortiguadores CDC de regulación electrónica Sachs

Los amortiguadores controlados electrónicamente, como el sistema CDC de ZF, tienen una gran ventaja sobre los convencionales: la posibilidad de que los conductores seleccionen y conduzcan diferentes ajustes de conducción de forma dinámica según sus preferencias personales. Por otro lado, el CDC de Sachs se controla electrónicamente mediante electroválvulas que ajustan la fuerza de amortiguación óptima en fracciones de segundo, permitiendo al conductor disfrutar de una comodidad excepcional sin perder la estabilidad de la conducción durante una maniobra evasiva o una frenada de emergencia. En tal caso, el CDC ajusta la curva característica del amortiguador a un ajuste “duro” de forma inmediata.

Desde su lanzamiento al mercado en 1997, ZF ha producido y equipado una enorme gama de vehículos con aproximadamente 28 millones de amortiguadores CDC. Anteriormente sólo estaban presentes en las gamas más altas, pero gradualmente se han ido equipando también en automóviles medianos o compactos, hasta el punto de ser montados de fábrica en la última generación del popular Volkswagen Polo.

Sin miedo a la tecnología CDC en el taller

Aunque estos amortiguadores son muy duraderos gracias a un sistema de control electrónico que puede compensar hasta cierto punto el desgaste de la amortiguación, será necesario sustituirlos en algunas circunstancias, por ejemplo, después de cargas especialmente pesadas, de una conducción permanente en condiciones de carretera extenuantes o debido a un elevado kilometraje. Otras fuentes de fallo incluyen el desgaste de las válvulas solenoides, cables y conectores, o los daños causados por las mordeduras de roedores así como de la corrosión.

Una ventaja para los talleres es que su mal funcionamiento se comunica al conductor mediante una lámpara indicadora, a diferencia de los amortiguadores hidráulicos cuya pérdida gradual del rendimiento no es notificada ni a menudo percibida por el automovilista.

En caso de entrada al taller de uno de estos vehículos, los mecánicos no deben temer complicaciones en la operación de reemplazo de estos amortiguadores porque el componente se reemplaza de la misma manera que su contraparte hidráulica, aunque en algunas versiones se requiera un emparejamiento electrónico adicional.

 

zf

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