La contaminación vehicular en las ciudades y la normativa europea: Filtros que protegen nuestra salud


Antonio Martínez MANN+HUMMEL

Sólo en Europa hay 800.000 muertes al año relacionadas con la contaminación del aire, según un reciente estudio publicado en el European Heart Journal. Se trata del doble de lo que estimaba el último informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente. Qué duda cabe que, con cifras tan alarmantes y siendo el tráfico de vehículos en parte responsable de ellas (se estima que un 13%), no podemos permanecer ajenos: hay que buscar soluciones y hay que hacerlo ya.

Si pensamos en baja calidad del aire, probablemente nos venga a la mente la imagen de un tubo de escape invadiendo de polución las calles de nuestra ciudad, pero lo cierto es que no sólo la combustión es un problema. La Agencia Federal Alemana del Medio Ambiente señala que hasta un 20% de las emisiones de los vehículos modernos (aquellos que cumplen la normativa vigente Euro 6) están provocadas por… los frenos de disco. Y lo preocupante es que afecta incluso a los coches eléctricos, pues se trata de partículas ultra finas que se producen en los sistemas de frenado y cuando los neumáticos rozan el asfalto.

En MANN+HUMMEL trabajamos constantemente para contribuir a un entorno más limpio y saludable y, en aras de ello y con la intención de reducir esas cifras, ideamos el filtro de partículas de frenado, un elemento que reduce sustancialmente esas partículas nocivas y que se puede utilizar para cualquier modelo de vehículo: desde los clásicos de gasolina o diésel pasando por híbridos y eléctricos. La clave es que actúa directamente en el punto de producción de las partículas y evita así su escape al medio ambiente.

La salud es nuestro bien más preciado y como tal, debemos protegerlo. Por ejemplo, una de las contribuciones en cuanto a filtros más desconocida para la sociedad en general, aunque crucial a la hora de protegernos (una suerte de “superhéroe enmascarado”) es el filtro de habitáculo, un pequeño aliado que nos permite viajar protegidos en nuestro automóvil y cuya eficacia de filtrado asciende hasta el 99,9% para las partículas menores de una micra (son las menores de dos micras las que llegan a los pulmones y pueden pasar al torrente sanguíneo).

¿Es suficiente la normativa actual en cuanto a emisiones? Atendiendo a las cifras de fallecimientos anuales, diría que no. Pero me alegra saber que cada vez es más complicado que un fabricante sobreviva en el mercado sin cuidar el planeta. La Euro 6c supuso un avance con respecto a la anterior norma y la implantación de la Euro 6d, pensada para septiembre de 2020, supondrá un salto cualitativo con respecto a la actual. Sólo queda esperar que sean efectivas y que, año tras año, nos conduzcan hacia un horizonte más limpio.

 

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