Loctite 270: fijación de última generación para los tornillos de la culata

Siguiendo las recomendaciones de uso, este producto consigue una unión fuerte y perdurable que evita el aflojamiento y las fugas.


El ensamblaje de los componentes del motor debe ser una de las uniones más seguras en el vehículo, resultando especialmente importante el anclaje de la culata. Son los tornillos de la culata los que permiten la unión mecánica de la misma al bloque motor. En su blog ‘Ruta 401’ para profesionales de la reparación, Loctite explica las ventajas de usar su adhesivo anaeróbico de última generación Loctite 270.

fijación tornillos de la culata del motor

Componentes del motor de combustión

El bloque de un motor de combustión interna, también denominado bloque de cilindros o monoblock, es un componente de aluminio o hierro fundido en el cual se alojan los cilindros.

La junta de la culata es una lámina metálica, o de un material compuesto, cuya misión es estancar la unión entre la culata y el bloque motor para poder soportar las altas presiones que se generan en el interior de la cámara de combustión. Además, la junta ha de soportar temperaturas muy elevadas, por lo que debe ser resistente y elástica. Otra característica de esta pieza es que incluye unas perforaciones para librar el área de la cámara de combustión, los puntos de fijación por donde atraviesan los espárragos o tornillos y el circuito de refrigeración.

La culata, también denominada tapa de cilindros, es la parte superior del motor que permite el cierre de las cámaras de combustión. Es una pieza fundamental porque sirve para alojar y soportar varios elementos del motor, como el cigüeñal, las bielas, los pistones, las válvulas de admisión y de escape, las bujías o los inyectores.

Loctite 270

Ventajas de los actuales tornillos de la culata con Loctite 270

Los modelos de vehículos anteriores a los años 80 precisaban el reapriete de los tornillos de la culata cada cierto tiempo o kilometraje, según las recomendaciones del fabricante. Debido a esta necesidad, los fabricantes desarrollaron nuevos modelos de juntas de culata que favorecían la garantía de sellado y tornillos de funcionamiento plástico.

Los tornillos de funcionamiento plástico alcanzan el apriete marcado por el fabricante superando el límite elástico y sufriendo un elongamiento. De este modo, y utilizando un adhesivo anaeróbico de alta resistencia en los tornillos de la culata, como Loctite 270, se garantiza una fuerza permanente y uniforme para lograr un sellado seguro y sin necesidad de reapriete.

Consejos prácticos para reparaciones de motor

A la hora de realizar una reparación que implique el desmontaje de la culata, es importante atender a los siguientes consejos prácticos que ofrece Loctite:

  • Ante una sustitución de la junta de culata, es fundamental limpiar a fondo el bloque motor y la propia culata para evitar que los sedimentos residuales puedan dañar la nueva junta instalada. Para ello, es recomendable utilizar un limpiador de piezas que no contenga disolventes dañinos y que se pueda diluir con agua, como Loctite SF 7840.
  • Verificar la planicidad del bloque motor y de la culata. Es importante verificar que los asientos cumplen con la tolerancia de planitud permitida por el fabricante. En caso contrario, será necesario rectificar las caras de asiento.
  • Utilizar la junta de culata del grueso recomendado por el fabricante.
  • Realizar una limpieza a fondo de los orificios de anclaje del bloque motor para garantizar una unión óptima. Succionar las impurezas de dichos alojamientos ayuda a que el tornillo apriete adecuadamente.
  • Asegurar que, a la hora de montar la junta, los centradores de montaje se encuentren en posición. Esto garantiza que la junta se aloje en su lugar preciso y su instalación sea óptima.
  • Colocar la culata con especial atención de no dañar la junta, evitando movimientos bruscos.
  • Renovar los tornillos de culata, respetar el par de apriete recomendado por el fabricante y utilizar un fijador de roscas de alta resistencia para asegurar un correcto montaje. Un ejemplo de este tipo de fijador de roscas idóneo para los tornillos de la culata es el Loctite 270. Al ser un adhesivo de curado anaeróbico, resulta apropiado para todo tipo de tornillerías metálicas. Además, siguiendo las recomendaciones de uso, este producto consigue una unión fuerte y perdurable que evita el aflojamiento y las fugas.

 

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